SEPTIEMBRE
2014
N°11

LA NEL EN ACCIÓN
Universidad

El Psicoanálisis y la Univers(al)idad
Diego Tirado Condoretty, NEL-Cochabamba

 

"La verdad puede no convencer, el saber pasa en acto"[1]

Discurso Universitario... Todo-Saber

La definición de Universidad que podemos encontrar en Wikipedia dice lo siguiente: El término «universidad» se deriva del latín universitasmagistrorum et scholarium, que aproximadamente significa 'comunidad de profesores y académicos'. Estas comunidades eran gremios medievales que recibieron sus derechos colectivos legales por las cartas emitidas por los príncipes, prelados, o las ciudades en los que se encontraban. Otras ideas centrales para la definición de la institución de la universidad era la noción de libertad académica y el otorgamiento de grados académicos. Muchas universidades se desarrollaron de las escuelas catedralicias y escuelas monásticas que se formaron desde el siglo VI d.C. Históricamente, la universidad medieval fue un producto típico de la Europa medieval y sus condiciones sociales, religiosas y políticas.

Esta definición muestra lo que Lacan trabaja en el seminario 17[2], es decir, el paso del Amo Antiguo al Amo moderno Universitario, donde los emblemas que antes tenían que ver con la nobleza, ahora son sustituidos por los títulos y grados académicos. En el Discurso Universitario el "Todo Saber" queda en el lugar del agente y desde ahí se dirige al objeto a, es decir, el estudiante, quien sostiene el mito de que se puede educar. El motor de este discurso es la idea de que se puede llegar a ser amo del saber, que existe un saber totalizante, unificado, que podría ser transmitido para todos[3].

Esta lógica implica la separación del saber y la experiencia, pues lo que avala a un profesor es el título obtenido, no necesariamente la experiencia en la producción de saber. La institución Universitaria al formalizar y sistematizar la educación, en un esfuerzo de hacerla existir, va recortando la dimensión de la experiencia viva del saber, haciendo de los estudiantes objetos pasivos cuya tarea es la acumulación de conocimientos.

Lo que se espera de la enseñanza universitaria es que sea consistente, que el docente muestre un conocimiento en bloque que no tenga fisuras y que el estudiante puede asimilar.

 

Enseñanza // Saber

Para el psicoanálisis hay una relación problemática entre enseñanza y saber, Lacan llega a decir que "La enseñanza podría estar hecha para hacerle de barrera al saber"[4]. En la medida en que en la institución universitaria se mantiene la idea de que educar es posible, se intenta formalizar los métodos y técnicas para hacerlo, ya sea poniendo énfasis en el docente o en el estudiante. Esto se realiza sin considerar que la sistematización pedagógica produce adormecimiento e impide la conversación de un sujeto con otro, pues tiene como punto de partida y de llegada algún Ideal, llevando irremediablemente a la uniformidad en los planteamientos y opiniones.

Eric Laurent indica[5] que la transmisión de la enseñanza sólo se da a partir del límite del saber, es decir, que el analista enseña a partir de la experiencia, recuperando lo vivo, vivificando los conceptos. En este sentido, un analista al interior de la Universidad, en el papel de docente produce un efecto de sintomatizar la enseñanza. El analista enseñante tiene una presencia real que perturba la homogeneidad y rompe el silencio que produce el Discurso Universitario, busca introducir lo nuevo en los modos de transmisión, no es un mediador entre el estudiante y el conocimiento.

En El Banquete de los Analistas[6], Miller plantea que "la transmisión del saber en el psicoanálisis no puede hacerse más que de uno en uno…la enseñanza del psicoanálisis se realiza en las condiciones de la experiencia analítica" para luego plantear que de esta enseñanza uno por uno, se puede pasar a la enseñanza a todos por medio del Matema. Esto implica ir más allá de las significaciones ya hechas, de los textos ya establecidos, de la lectura dogmática de lo escrito.

 

Inventar, no inventariar

Así como el analista en el dispositivo no interviene para dar explicaciones soporíficas, en función de enseñante reconoce el límite de lo que se puede entender, apostando a causar resonancias uno por uno. Se sabe que no es posible sistematizar el psicoanálisis, no hay "la buena manera" de leer Lacan, pero eso no resta la importancia a la rigurosidad del trabajo sobre los detalles, de la enseñanza consistente que no apunta a lo absoluto y acabado.

Al estar insertado en la Universidad, el analista busca enseñar lo que el Psicoanálisis enseña, transmitir algo de la enseñanza del Psicoanálisis como experiencia, que en última instancia siempre conlleva un agujero, un saber no acabado pues no se puede formalizar toda la experiencia.

La práctica analítica tiene como orientación la invención como tratamiento posible de lo real. Como enseñante corresponde inventar formas de transmitir lo vivo de la experiencia, causar deseo de saber en los sujetos que lo escuchan. Insertar el objeto a en la Institución Universitaria, es decir, un agujero, algo que escapa a la formalización acabada, una práctica discursiva que produce resonancia y no un eco adormecedor de significaciones sin la experiencia de lo Real.

Hay un límite a lo que la enseñanza puede producir, como plantea Laurent "un saber analítico que no es adquirido con la contrapartida de un análisis de largos años no sirve, es decir, sirve para hacer libros de psicología con referencias al psicoanálisis. Pero no es útil a nadie…"[7]

NOTAS

  1. LACAN, J., Alocución sobre la Enseñanza. En Otros Escritos, Editorial Paidós, Buenos Aires, 2012
  2. LACAN, J., Seminario XVII: El Reverso del Psicoanálisis. Ediciones Paidós. Bs. Aires. 2004
  3. Cfr. TENDLARZ, S., Lacan y la práctica analítica. Cuadernos del ICBA – 6. Bs. Aires. 2002,
  4. LACAN, J., Alocución sobre la Enseñanza. En Otros Escritos, Editorial Paidós, Buenos Aires, 2012
  5. LAURENT, E., ¿Cómo se enseña la clínica?. Cuadernos del ICBA – 13. Buenos Aires, 2007
  6. MILLER, J.A., El Banquete de los Analistas, Editorial Paidós, Buenos Aires, 2011
  7. LAURENT, E., ¿Cómo se enseña la clínica?. Cuadernos del ICBA – 13. Buenos Aires, 2007