SEPTIEMBRE
2014
N°11

LA NEL EN ACCIÓN
Universidad

Ponerse en fila
Susana Strozzi, NEL Caracas

"…el tiempo de la elaboración conceptual no es otro que el tiempo concreto, incluso acuciante, de las responsabilidades asumidas de la causa analítica como tal."

J.C.Indart , De Mujeres y Semblantes,"Presentación"

Ha transcurrido algo más de una década desde que J-A. Miller, en el contexto de su Curso 2002-2003, Un esfuerzo de poesía, propusiera la "acción lacaniana" para precisar el lazo del psicoanálisis y la sociedad en función de la época. Y sobre la cual Graciela Brodsky destacó: 1) está orientada por el discurso analítico; 2) se dirige al Otro pero no a la masa, creando la brecha por donde el sujeto pueda retomar la palabra; 3) el agente, animado por un deseo, busca hacer caer la identificación unificadora.[1]

Quiero colocar bajo la luz de esos faros- para ver si "pasa" - [2] una particular experiencia universitaria, desarrollada a lo largo de esos mismos años en el ámbito del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad Central de Venezuela.

Primero fue una "prehistoria", en los años 90; apenas un movimiento de inserción "intersticial"[3], vehiculizado en la oferta de sucesivos seminarios sobre temas psicoanalíticos. Después, la contingencia de una medida académica que reorganizaba los estudios de maestría y doctorado sobre la base de "líneas de investigación", dio lugar al paso inicial: la propuesta (acogida no sin alguna reticencia)de una línea a mi cargo con el nombre de "Psicoanálisis y Ciencias Sociales". Y en la cual lo imposible de la relación sexual estaba escrito en el nombre mismo, bajo la conjunción copulativa que quiere ocultar lo apelando al arbitrio de cualquiera de las varias denominaciones de moda a lo largo de las últimas décadas. [4]

El artificio utilizado como eje articulador fue un proyecto de investigación - "Del malestar en la cultura a la cultura del malestar" - cuyo objetivo era contrastar las modalidades del lazo social propias de la Modernidad y la Globalidad.[5]Y verdadera "usina" de la línea, en tanto de él surgieron los temas de los seminarios y a él se articularían los proyectos de tesis de los cursantes.

Los dispositivos de enseñanza han sido dos: el Seminario y los "tutorials". Dos prácticas de la palabra que permitieron, sin duda, una ganancia secundaria de trabajo con los textos y una elaboración y producción académicas [6],útiles para mantener abierto el espacio y validarlo como referencia. Pero donde un algo más se cuela para la elucidación. En el primer caso, en el esfuerzo relanzado en cada semestre y con cada nuevo Seminario: la actualización de un enclave para trabajar como analizante, [7]donde interrogar la asistencia, "en todos los sentidos del término" [8], fue produciendo - consolidación de presencias, desapariciones, transvasamientos desde otras Líneas mediante - al Otro de la parroquia que se necesita para hablar.

Qué decir de los "tutorials"? Si en un comienzo tomaron forma en lo que de Oxford sirve para evocarla, la orientación cavada por el discurso analítico se hizo evidente con bastante rapidez. Así, desde las formulaciones iniciales – los anteproyectos – que constituían en su mayoría una subjetivación apenas dibujada con los enunciados del saber genérico de las ciencias sociales en su versión contemporánea, [9]se pudieron lograr las rectificaciones que las encuentra hoy - bajo los significantes de tesis doctorales, de proyectos ya aprobados o en construcción - colocadas en la estela del deseo que busca aislar, para cada uno, su diferencia absoluta, la causa de su deseo en su singularidad. [10] Desplazamientos importantes, sin duda, porque en el ámbito universitario se vive intensamente, de acuerdo con los tiempos, el efecto epistémico del discurso del Amo en el sentido del recurso del lenguaje con la sola finalidad de ejercer un poder: la emergencia de una necesidad de regulación por la vía de la llamada "metodología de la investigación" y de los manuales, los comités académicos, las exigencias de evaluación, que ahogan de antemano a la producción o la condenan a la banalidad.

Mientras tanto, lo respondido en algún momento desde un significante - "enclave" -que dio sentido a un recorrido personal, analítico e institucionalen las difíciles condiciones que se dieron desde la disolución de la ECFC y a lo largo de la década, ha cesado de escribirse. Y advierto, con sorpresa, que en ese largo recorrido, el nombre escogido para la línea de investigación ha dejado de ser un enigma para mí, "…même s'il demontre que l'après faisait antichambre, pour que l'avant pût prendre rang." [11]

NOTAS

  1. Entrevista recogida en Virtualia, No.8, Junio-Julio 2003, pp.2-3.
  2. "Poiêsis y kairos, poesía y ocasión, los poderes de la palabra y los usos del lapso. Entre esos faros pasa la acción lacaniana." Brodsky, G., íd.ant.
  3. Un poco a la manera de Bauman y su metáfora de la "modernidad líquida".
  4. Referencia a los subterfugios conocidos como interdisciplina, multidisciplina y transdisciplina. La primera, propia del complementarismo positivista; la segunda, ubicada en la perspectiva de la dialéctica como lógica de la superación y la tercera, semblante de la confusión contemporánea de saberes.
  5. Nombre con el cual comencé a diferenciar el discurso del capitalismo contemporáneo propuesto por Lacan en la Conferencia de Milán, el 12 de mayo de 1972.
  6. En forma de publicaciones y participación en eventos nacionales e internacionales.
  7. Tal como lo precisa Lacan en la distinción entre enseñanza y saber, cuando subraya que cuando hay enseñante éste está siempre en el matema $. "Allocution sur l'enseignement". En: Autres ècrits, Paris, Seuil, 2001, pp.297-305.
  8. Como lo hace Lacan en la primera lección del Seminario XVII,
  9. Me refiero a la llamada "crisis de las ciencias sociales", cuyas expresiones más ruidosas empezaron a registrarse con la teorización de la postmodernidad en los ochenta y la serie de los estudios "post" (postcolonialistas, postorientalistas, postamericanistas) en los noventa y que ha tenido – del lado del sujeto - un efecto principal en el registro de la impotencia por la incapacidad de dichas ciencias para dar cuenta de los fenómenos de la época y, sobre todo – como querían los clásicos – aportar soluciones.
  10. Las palabras de Miller ayudan a armar la lista de "productos": dos doctores, varios proyectos de tesis aprobados en defensa ante jurados, otros en camino de concretarse y, simultáneamente, un interés por el psicoanálisis de orientación lacaniana que ha conducido a algunos hacia el CID y, a otros, a iniciar un análisis.
  11. Como escribe Lacan en la nota inicial del escrito sobre el tiempo lógico. La cita es tomada de la edición francesa por lo que resuena en ella - para mí - del porteño "ponerse en fila", escamoteado en el "pudiese tomar su fila" preferido por Tomás Segovia.