SEPTIEMBRE
2014
N°11

NUESTRAS CONVICCIONES
Laboratorios de Fapol

Observatorio no 4: ¿Vamos hacia una cultura toxicómana?
Notas de presentación, desde la NEL.
Ana Viganó

Haciendo lugar a la moción presentada en la última Conversación de la Escuela Una y aceptada por los allí presentes, la AMP (Asociación Mundial de Psicoanálisis) a través de la FAPOL (Federación Americana de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana) ha creado Observatorios permanentes "sobre algunos temas que conciernen al psicoanálisis en su relación con los diversos contextos socio-políticos en los que desarrollamos nuestra práctica"[1] y que por ende resultan de interés especial para las Escuelas de América. Así, contamos con 4 flamantes Observatorios:

-La violencia y las mujeres en Latinoamérica

-Legislación, subjetividades contemporáneas y el psicoanálisis

-La infancia medicalizada

-¿Vamos hacia una cultura toxicómana?

A propósito de este último y de la invitación que se me ha hecho para coordinarlo en el ámbito de la NEL es que escribo estas líneas. Comparto la coordinación con los colegas Ernesto Sinatra (EOL) y Luis Fernando Carrijo Da Cunha (EBP). En este sentido considero esencial la comunicación, intercambio y conversación entre las 3 Escuelas de América. Apuesto a que la efectiva transversalidad del proyecto redundará en beneficios múltiples para sus propósitos. Esta primera aproximación aún está en proceso y no puedo dar cuenta muy claramente de sus pasos, por lo que creo es necesario darle tiempo -el proyecto es aún muy nuevo, además de novedoso. Pero me animo a decir que del devenir de esta transversalidad se podrán extraer lecturas ad hoc que enriquecerán la vida de la Federación y de las Escuelas mismas, además de a los Observatorios.

La propuesta, nueva y novedosa como he dicho, nos ha puesto de lleno en una serie de cuestiones sobre las cuales no teníamos -ni tenemos, pero algo vamos pudiendo decir al respecto- un guión a qué atenernos. Creo que éste es sin dudas el primer efecto de esta maniobra, cuya intención ahora leemos de mejor forma en el texto mismo de la propuesta: "Se trata de generar un polo de estudio, pero también del establecimiento de vías que faciliten entrar en contacto con organizaciones gubernamentales o civiles que se ocupan de esos temas, con funcionarios, legisladores, universidades, a fin de incidir en el discurso y en políticas efectivas. [...] Los Observatorios no están pensados para hablar entre nosotros sino para tener un diagnóstico que nos permita fijar una posición y no estar siempre teniendo que salir a responder sobre hechos consumados de la política a secas".[2]

Se tratará entonces no tanto de tener el guión que no hay sobre la oportunidad -que aunque se pesca por los cabellos sabemos que siempre se pinta calva-, sino un trabajo de elaboración que permita "discutir el estado de cada tema en el contexto americano con las variaciones ineludibles de nuestros países; entrecruzar esa información; realizar un diagnóstico del tema y producir un documento inicial de orientación que permita sugerir al Bureau de la FAPOL acciones posible adecuadas al contexto americano".[3]

En nuestro caso, se han sumado al equipo de la NEL los colegas Carlos Márquez, Alfonso Gushiken y Miguel Gutiérrez, a quienes agradezco su buena disposición y los aportes que cada uno va realizando desde su particularidad -personal, de formación, de estilo, regional y demás- a nuestros incipientes pero ya productivos encuentros virtuales -así es muchas veces la vida en nuestra Escuela!-

El entusiasmo nos salió enseguida al encuentro, se presentó de frente con esa luz que siempre trae consigo y nos hizo ver y acordar con alegría la iniciativa que consideramos precisa, oportuna, bienvenida. Enseguida, de frente también pero no tan luminosas sino para salir al ruedo, las preguntas. La primera y más obvia fue que el título mismo de nuestro Observatorio es una pregunta, que abre otras. Si "vamos hacia", ¿es que todavía no estamos? ¿Es posible prever que vamos, como civilización, hacia algún lugar? Si es así, ¿es posible para el psicoanálisis tener alguna incidencia en ese devenir?

De los siguientes significantes del título tampoco se hicieron esperar preguntas.

Cultura no es un significante cualquiera en la civilización ni en el psicoanálisis. Inevitable remitirnos al malestar en la cultura que desde Freud nos guía a la hora de pensar en cualquier iniciativa que pretenda enarbolar el optimismo, la felicidad, o cualquier idea de progreso que se tiña de estas referencias. Pero a la vez ¿no es al factor "c" que Lacan señalaba, al que se intenta recuperar en esta propuesta de trabajo? Ubicar el factor cultural y el momento histórico particular que se vive en los sitios en donde nuestra práctica se desarrolla es un desafío especialmente múltiple -bien preciso el término!- para nuestra Escuela. Considerar además el peso que esto pueda tener en una perspectiva continental, parece un camino largo y estrecho.

Lo uno de la cultura y sus dificultades de abordaje, lo Uno de las Escuelas y sus vidas multiplicadas -incluso dispersas de cuando en cuando, o articuladas en lo múltiple en otras ocasiones, pero sintomatizadas muchas veces a la hora de lo Uno-, nos llevó finalmente a una cuestión clave en el asunto: lo uno y lo mútliple de las toxicomanías mismas y lo que de este nombre plural resuena en nuestras latitudes. El abanico se abrió entonces por senderos sinuosos que desde la clínica caso por caso, pasando por la salud mental y la salud pública, llegan al discurso médico, jurídico, legal, y hasta las actividades del narcotráfico y la violencia armada que se extiende -por su causa- a lo largo de varios de nuestros países.

Pero fue esta tensión entre lo uno y lo múltiple lo que nos sirvió de antorcha: si se trata -habrá que demostrarlo o no contrariarlo, ésa será parte de nuestra tarea- de que vamos hacia una cultura toxicómana, es porque en todo caso para cualquier cultura de la que se trate algo del goce en sí mismo, tiene en cierta medida un aspecto que podemos llamar tóxico para el ser hablante. "La tesis de Lacan[4] a propósito de la toxicomanía es pues una tesis de ruptura. Su breve observación, en ese sentido, por breve que sea, es sin embargo una tesis que compromete profundamente toda su teoría del goce, así como la del lugar del padre y el porvenir del Nombre del Padre en nuestra civilización. [...] Se puede tratar la toxicomanía como el surgimiento en nuestro mundo de un goce uno. En tanto tal, no es sexual. [...] La relación de nuestra civilización al goce se va a jugar alrededor de este punto"[5]. Punto crucial de la civilización: el del goce uno, el goce en tanto tal, el goce en ruptura, en disyunción, en alteridad con el goce fálico y sus expresiones. La modalidad maníaca o adictiva que pueda tomar en eso que llamamos cultura, dependerá del modo en que nos arreglemos -más, menos, mejor, peor- con la toxicidad de nuestro goce.

Arribamos entonces de lleno y con cierta sorpresa a la respuesta de una pregunta que no habíamos formulado -quizás no nos habíamos atrevido a hacerlo-: ¿por qué nosotros, que no somos especialistas en el tema, podíamos ocuparnos de dar los primeros pasos de este Observatorio? Porque somos analistas practicantes. Y porque no podemos esperar a

que "la política a secas nos gane la jugada con hechos consumados" mientras estamos distraídos. Encontrar esa respuesta funcionó como interpretación para nosotros mismos y nos puso en marcha en mejor posición para dirigirnos al adentro-afuera del que somos parte. Se precipitó un primer esquema de trabajo, montado entonces en una cierta superficie:

Revisar la herencia que la Orientación Lacaniana nos brinda de la mano de muchos colegas que nos precedieron en el interés y el compromiso con estas cuestiones desde otras Escuelas, desde otros proyectos e iniciativas consolidados a lo largo del tiempo y desde la NEL misma, siguiendo cierta inspiración goethiana de Freud: lo que has heredado debes apropiártelo para poseerlo.

Al filo de la herencia teórica y de lo que puede saberse por esta vía, el impasse de lo que la misma no alcanza totalmente a resolver: los vericuetos del goce encarnados en quienes padecen y por ello consultan (a nosotros y a los otros)

En el reverso, el Otro social y su(s) modo(s) de vérselas con esto en nuestra región, para encontrar las hiancias precisas donde intervenir sea posible, pertinente, consecuente.

Interrogación, interpretación, filo, reverso, hiancia, resto. Esbozos primeros de la topología que nos inventamos para abordar la tarea de dar vida a este desafío en el que la Escuela ha hecho, una vez más, causa.

NOTAS

  1. Bureau de FAPOL. Extractos de la invitación a coordinar los Observatorios de la FAPOL.
  2. Ibid.
  3. Ibid.
  4. La tesis a la que se refiere Laurent "la droga, única forma de romper el matrimonio del cuerpo con el pequeño-pipi", está citada en el texto de referencia, en el que se agrega: decimos, con el goce fálico.
  5. Laurent, E., Tres observaciones sobre la toxicomanía, en Sujeto, goce y modernidad. Fundamentos de la clínica II. Atuel - TyA, Buenos Aires, 1994, p. 17.