SEPTIEMBRE
2014
N°11

NUESTRAS CONVICCIONES

Presentación
Ana Viganó

Podríamos llamar también a esta sección nuestra brújula, a condición de saber que es una brújula cuyo norte no es sino una apuesta ética que, al decir de Miquel Bassols en la entrevista Una política para la Acción Lacaniana, no es "una ética de las intenciones, más o menos buenas, más o menos fundadas en el ideal del bienestar social, sino una ética de las consecuencias, no siempre fáciles ni agradables de extraer, de la función que el objeto causa del deseo tiene para cada sujeto".

Esto quiere decir, entre otras cosas, que la flecha no indica un punto de llegada, un objetivo prefijado, un estándar sobre qué hacerlo y cómo. La flecha es una orientación, que lo mismo sirve para ir hacia donde ella indica como para ubicarse en el sitio en el que se está, incluso dar giros de timón oportunos cuando ello se requiera.

Así Nuestras convicciones figura el mapa en el cual se localizan los mojones que permiten trazar caminos múltiples y variados, de un tránsito que no espera llegar a puertos exitosos, al menos no bajo el modelo de éxito al que las presiones por los resultados y logros tan propios de nuestra época nos conmina. Bassols es muy preciso al respecto al recordarnos cómo Lacan advertía sobre el mayor riesgo del psicoanálisis, que "puede venir dado por su propio éxito, en la medida en que ceda a la demanda de librarse de lo real del síntoma".

En el mismo sentido José Fernando Velásquez en su escrito La Acción Lacaniana, respuesta a un desafío, propone a la Acción Lacaniana como una misión al revés: "Lo que la Acción Lacaniana toma como puntal para su hacer es un revés de cualquier "misión" organizativa, algo que suena inhumano o contrario a todo el positivismo idealista: el sujeto es siempre feliz, sin saberlo y aún en su dolor"

Y esto es así pues, como retoma Bassols acertadamente, "el riesgo de extinción que más preocupa es sin embargo el riesgo de extinción de la propia especie humana, una especie que parece más bien una epidemia, empeñada en curarse de sí misma, del deseo y del goce que la habita. Y lo peor es que a veces parece que podría conseguirlo."

El desafío entonces, tal como sitúa Mauricio Tarrab en su texto Un aporte para la Acción Lacaniana, es dilucidar qué sería -y poner en marcha mecanismos de intervención afines a ello- lo que Lacan imprimió como una condición misma de la clínica psicoanalítica al decir "no hay clínica del sujeto sin clínica de la civilización." La clínica de la civilización en el siglo XXI es un campo abierto a la investigación, por la que The Wannabe toma partido y forma parte.

Encontrarán los tres textos troncales de esta sección de la pluma de estos autores mencionados, cuya serie podría resumirse con algunos significantes de sus títulos:

  1. Política -del psicoanálisis-,
  2. Respuesta a un desafío -de la clínica misma, concebida como acabamos de hacerlo-,
  3. Aportes -para hacer entrar nuestras ideas en lo social, sin renunciar a los principios del psicoanálisis.

En este recorrido se ven consonancias muy claras en articulaciones diversas, lo que pone en acto el coro de las voces que, desde la Escuela, propician el trabajo dentro de la misma pero también y muy específicamente -puede comprobarse en la creación de los Observatorios creados por el Comité de Acción tal como comenta Bassols, o los Observatorios de América creados por FAPOL y presentados por Tarrab- fuera de los dispositivos de la Escuela, dando cuerpo a la idea que plantea Velásquez de la Acción Lacaniana como "consultorio abierto".

Seguidamente, podrán leer las presentaciones de los cuatro Observatorios de FAPOL cuya creación está anunciada y puesta en contexto en el texto de Tarrab, pero con las particularidades que son desarrolladas por las responsables de cada Observatorio, desde la NEL: María Cristina Giraldo, María Elena Lora, Aliana Santana y Ana Viganó.

Una sección imprescindible y una selección de textos potente.

La invitación está hecha y Tarrab retoma muy bien la orientación de Jacques-Alain Miller para ello: "Hablar la lengua del Otro, sí, pero para decir lo que el Otro no quiere escuchar".