SEPTIEMBRE
2014
N°11

SECCION ESPECIAL
Las mujeres en América Latina

De izquierdistas, interpretaciones y "La mujer ecuatoriana": Una opinión[1]
Jessica Jara Bravo, NEL Guayaquil

En Latinoamérica, donde algunos ven hoy las Luces, otros vemos constituirse los autodenominados "Estados de derecho y no de opinión". En estos regímenes neopopulistas se aspira convertir al sujeto-ciudadano de la demanda, deseante, en objeto-de-derecho, de la necesidad, de la vigilancia estatal. Esta voluntad supone que existe un Otro que sabe lo que es Lo bueno, Lo bello, El buen vivir, Lo innecesario. Se trata de la lógica donde el Uno-excepción decide lo que más conviene a los otros. Allí el Otro protege al sujeto de sí, de sus malas elecciones. El control de los medios de comunicación y lo innecesario de la opinión, son consecuencias comprensibles de que "La" verdad existe en esos Estados.

En Ecuador se asegura que El proyecto revolucionará los "patrones comprensivos de realidad", para lo que se cuenta con "infinito amor" e invasiva propaganda (seguida del eslogan "por un estado de derecho y no de opinión"). El gobierno es un gobierno que sabe (p.ej. dice saber lo que es "La mujer ecuatoriana"), que exige transparencia (ONG´s y asociaciones vigiladas), con "paridad obligatoria" (mujeres oficialistas que no se distinguen en su hacer de la lógica masculina), que quiere hacer creer que se puede alcanzar una vida "libre de violencia" por decreto, declarando que: "las prácticas de violencia son una conducta inconstitucional".

Recuerdo lo que dice Lacan del izquierdista: es un ingenuo que cuando llega al poder hace "la canallada colectiva". De la histérica: que quiere un amo… para castrarlo. El discurso de la histérica parecería estar hoy en Ecuador sólo para colaborar.

Una asociación realizó una convocatoria para la elaboración de una "queja legal" contra programas de televisión que contribuiríana "la estandarización de los estereotipos de discriminación contra las poblaciones históricamente discriminadas como lo son: Indígenas, Afroecuatorianos, Montubios, GLBTI, la Mujer, etc" [2]. Subrayemos que el listado concluye con un inquietante "etc".

El informe rezaba que hay que ir contra los "valores tradicionales, legitimados por la cultura patriarcal, (que) se ven reflejados en los medios servidores del sistema capitalista". Y su comunicado exigía que la Superintendencia de Información y Comunicación debe hacerse presente en la regulación. ¿Será posible ignorar que están pidiendo la intervención del padre, a quien dicen rechazar?

En un momento el índex de la programación a ser "eliminada para siempre"[3] de la televisión nacional llegó a 25 programas; reduciéndose finalmente a cuatro, tres de los cuales eran comedias. Respecto a esto último denunciaron: "Ecuador es una población que no se encuentra apta de exigir calidad cómica". Por sus dichos y lo imposible de su aspiración (que La igualdad exista, que se elimine la discriminación) entendemos que es una demanda sin fin.

¿Podemos decir que su mismo listado de "poblaciones", clasificación que excluiría por ejemplo la existencia de un sujeto-afroecuatoriano-indígena-gay o de una mujer-montubia-que-le-gustan-las-mujeres, es discriminatorio? Por otra parte, en su informe se critican mascaradas y posiciones femeninas, en tanto no remitirían a La mujer ecuatoriana. Siendo que, como dice Lacan en Aún: "Ese La no puede decirse. De la mujer nada puede decirse… no-toda es".

Cabe señalar que la asambleísta auspiciante de la queja-legal también se encargó de demandar al diario Extra, para "defender" a la modelo Claudia Hurtado en contra de su voluntad. Nos resuena el irónico dicho de Lacan: "Los buenos sentimientos… en el nivel del discurso del amo, se hacen con jurisprudencia" [4].

En el caso EXTRA, el Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación hizo uso del trabajo del reconocido semiótico Roland Barthes para la interpretación de la postura de la chica del "Lunes Sexy". La resolución dice entre otras cosas: "El color rojo se asocia con la vida, con la sangre… con la pasión y el amor erótico; con la comida sazonada con ají…". Y se vuelve notable que quienes van por la vía de la interpretación-de-sentido derrapan. Al respecto dos cuestiones: ¿Es una sorpresa que "Barthes" sirva para el control de medios? Los que hacen el discurso crítico ¿saben para quién trabajan?

Es importante señalar que Lacan dirá en "El Sinthome" que el color no tiene sentido y que en psicoanálisis la orientación por lo real forcluye el sentido. Wittgenstein anotará: «¿Qué significan las palabras 'rojo', 'azul', 'negro', 'blanco'?", podemos… señalar cosas que tienen esos colores ¡pero... no tenemos idea en absoluto de su uso, o una idea muy tosca y hasta cierto punto falsa»[5].

La "eliminación" de publicidades se dio desde antes, contando con el regocijo de los universitarios. Es cierto que por ejemplo, la publicidad censurada "Una historia con tubos rival" representaba un tosco abordaje entre los sexos, con "malas" rimas rapeadas junto a los "fálicos" tubos; pero hasta donde se sabe, su "mensaje" no indujo a la "discriminación, al sexismo y al androcentrismo" [6], sino a la risa.

El año pasado participé en el Foro "Espacio Público y Géneros Disidentes" junto a una activista "trans" (este año autora de la "queja-legal"), una abogada (de un colectivo GLBTI en desacuerdo con la queja), un catedrático y una poeta. Esta última comentó entonces: "cuando me dicen un piropo en la calle, yo les respondo con otro". Su respuesta, en la que hace uso de su saber-hacer poético piropero, hace posible decir que no-todos requieren hacer una "queja-legal" ni necesitan de un Otro que responda por ellos ante lo que no anda, ni andará en lo social.